¡Muy buenas!
Me acabo de sentir muy anciana al ir a chequear cuándo fue la última vez que le dediqué una entrada de aniversario al blog, y fue en 2022, justo antes de iniciar el hiatus en el que dejé este espacio durante bastante tiempo. Eso sí, más vértigo me ha dado hacer el cálculo de años y darme cuenta de que... ¡el blog tiene ya 15 años! Literalmente, he pasado media vida con él a mi lado. ¡Se dice pronto!
(yo, notando de repente el peso de los años sobre mis hombros)
Como digo, hacía años que no hacía una entrada de cumpleblog y me ha apetecido retomar la costumbre, igual también porque a nivel personal estoy pasando otro bache y casi que me sale más natural ahora ponerme a reflexionar sobre mis cosas que sobre libros/películas/mangas/etc. Hace ya tanto tiempo que igual no queda nadie por aquí que se acuerde, pero este tipo de posts antes solía aprovecharlos para hacer un poco de balance de cómo ha ido el año blogueril, mis expectativas de futuro y también un poco de salseo de mi vida personal, ya que al final soy la que está detrás de las teclas.
Cuando reaparecí por estos lares hace ya prácticamente un año, lo hice bastante frustrada y necesitada de reconectar con mi voz, ya que en cierta manera sentía que la había perdido en estos años en los que estuve trabajando escribiendo artículos de mierda sobre cosas que, en su mayoría, me importaban bien poco. No tenía tampoco grandes esperanzas de mantener la regularidad y, sorprendentemente, al final todo fluyó bastante bien y no sentí que me forzara a escribir de nada, sino que de verdad acudía aquí para divagar y ponerme intensita cuando sentía que lo necesitaba.
Echando la mirada aún más atrás, en los últimos años en los que la actividad en el blog era regular acabó cayendo en la rutina y sí que sentía que me obligaba a mí misma a escribir aquí, cuando esa es la forma más fácil de matar la ilusión de hacer algo por gusto. Paradójicamente, tuvieron que pasar varios años de inactividad para que haya encontrado por fin la forma de no exigirme nada y escribir porque quiero, sobre lo que quiero y cuando quiero.
En ese sentido, me siento satisfecha con los posts que os he venido trayendo desde entonces, pese a que he tenido que pelear contra mi síndrome del impostor, que me susurraba cosas feas por exponerme tanto o ponerme ahí a filosofar sobre el sentido de la vida, el universo y todo lo demás. Tenía que contraatacar recordándome que hay miles de personas ahí fuera creando contenido sin plantearse si es bueno/malo/regulinchis, así que, ¿qué hay de malo en que me exprese así, si es como me sale hacerlo ahora?
Por mi parte, voy a seguir esa línea, escribiendo cuando me dé la vena (tengo varias ideas pendientes que me rondan desde hace tiempo), ya sea con cosas más densas o haciendo algún tag de vez en cuando, que también me apetece. En cuanto a los derivados de este espacio, no sé deciros sobre el futuro del podcast porque no depende solo de mí y se nos hace mucha bola la vida últimamente.
Respecto al canal, no planeo abandonarlo pero no os voy a mentir: no sé muy bien qué quiero hacer con él. La verdad es que es donde más expuesta me siento y me vienen de vez en cuando inseguridades, me dan ganas de borrar todos los vídeos y no volver a subir ninguno nunca más, pero luego viene otra vez la vocecita tranquilizadora a darme una tila y decirme que respire profundamente. También es que me da un poco de pereza meterme a hacer vídeos-ensayo, porque siento que me va a costar mucho de hacer para que luego quizá lo vean cuatro gatos. No lo voy a cerrar de momento, sin embargo, no tengo muy claro qué tipo de cosas quiero seguir compartiendo por ahí.
En cuanto a mi vida personal (momento salseo), por desgracia he tenido que volver a vivir un despido bastante desagradable (¿La gente con pasta prefiere ahorrarse unos eurillos antes que pagarle sueldos dignos a sus trabajadores? ¿Quién pudiera haberlo imaginado?), no obstante, al menos esta vez no ha venido acompañado de crisis existencial y laboral, ya que desde hace un tiempo estoy estudiando una oposición, por lo que simplemente seguiré estudiando y esperando a que a la gente mala del mundo le dé una úlcera lleguen tiempos mejores.
Ya terminando, decir que me alegro mucho de haber podido recuperar este rinconcito y que todavía haya alguien que me lea (si no fuera por las visitas, me costaría creerlo). Tengo que decir que el simple hecho de saber eso me reconforta, por no hablar de que en este año he recibido feedback inesperado que me recuerda que Internet también puede servir para cosas buenas.
A ti, que estás leyendo esto ahora mismo: infinitas gracias. ¡Nos leemos!

¡Felices 15 años en este rincón mágico!
ResponderEliminarQué bonito ha sido leerte y ver cómo has reconectado con tu propia voz, mandando a paseo al síndrome del impostor. Mantener un espacio vivo durante tres lustros, con sus luces, sus sombras y sus pausas, es un logro increíble. Al final, los blogs de verdad, los que dejan huella, se construyen así: escribiendo desde el corazón, cuando el cuerpo lo pide y sobre lo que a una le brota de dentro.
Siento mucho lo del bache personal y ese trago amargo del despido (¡fuerza con esa oposición, que tú puedes con todo!), pero me alegra ver que este rinconcito sigue siendo tu refugio y tu lugar seguro para divagar, filosofar y ponerte intensita. Aquí seguiremos al pie del cañón, leyéndote al ritmo que tú decidas marcar, sin presiones.
Que la magia de las letras te siga acompañando en este bosque digital. ¡Un abrazo gigante y a por muchos años más!
La verdad es que me hace mucha ilusión leer comentarios tan bonitos, así que: ¡muchas gracias por tus palabras!
EliminarHe cambiado mucho desde que empecé el blog hace 15 años, pero el deseo de compartir cosas sobre lo que me gusta sigue ahí, así que aquí seguiremos mientras sienta que tengo algo que contar :)
¡Gracias de nuevo por pasarte! ¡Me ha hecho muy feliz! <3
Wow, La verdad llegue a tu blog por azares del destino y me gusta tu redacción y todas tus opiniones, me parece increíble que aun existan y que aun se actualicen jajajaja
ResponderEliminarSe que las cosas pueden parecer difícil, y la situación que sea que pases, la puedas sobrevivir y a la gente mala que le saldrán ulceras les calles todo lo que se llama hocico jajajajaja
un aplauso para ti.
¡Hola!
EliminarA mí me sorprende que todavía siga pasando gente por aquí, así que me hace todavía más ilusión :) No es mi mejor momento, pero al menos el blog es un lugar donde me siento segura y puedo seguir divagando sobre cosillas.
¡Gracias por pasarte!
Un saludo :)